Dado que complementa bastante bien el post anterior, los lectores de BIM ThinkSpace pueden estar interesados en revisar el artículo de mi última conferencia que acaba de ser publicado. Lean el resumen siguiente y – si es suficientemente interesante – procedan a descargar el artículo completo desde aquí:

BIM (Building Information Modelling) es un dominio de conocimiento en expansión dentro del sector del Diseño, Construcción y Operaciones (DCO). Las amplísimas posibilidades atribuidas a BIM representan una serie de retos que pueden lograrse mediante un marco de investigación y ejecución sistemática engendrando un conjunto de métricas de evaluación de rendimiento y mejora. Este artículo identifica 5 componentes complementarios especialmente desarrollados para permitir dicha evaluación: [1] Etapas de Capacidad BIM que representan los hitos de transformación en el continuo de la implementación, [2] Niveles de Madurez BIM que representan la calidad, predictibilidad y variabilidad en las Etapas BIM, [3] Competencias BIM que representan las progresiones incrementales y las mejoras dentro de las etapas BIM,  [4] Escalas de organización que representa la diversidad de mercados, disciplinas y tamaños de compañía y [5] Niveles de granularidad que permiten el análisis de rendimiento tanto extremadamente específico como flexible y que van desde la auto-evaluación informal hasta auditorias de organizaciones formales muy detalladas. Este artículo explora estos componentes complementarios y los posiciona como un método sistemático para comprender el desempeño de BIM y para permitir su evaluación y mejora.

Desde mi punto de vista, el resultado clave de estos artículos es el Modelo de Conocimiento Visual (VKM en inglés) que resume la evaluación del desempeño de BIM general y el flujo de trabajo de presentación de informes:

Fig. 1 Diagrama de flujo de la Evaluación y Notificación de la Capacidad y Madurez de BIM

La intención que persigue este artículo es introducir una ‘herramienta conceptual para evaluar BIM de la organización (sin usar realmente el término) a través de prismas de gestión de desempeño. Es decir, el artículo introduce una serie de componentes complementarios y un flujo de trabajo simple (simple no significa sin esfuerzo) para evaluar la capacidad y la madurez de BIM de una manera consistente, sistemática y ‘certificable’. Esto, por supuesto, depende de varias métricas (algunas todavía se están desarrollando/probando por la industria) incluyendo la evaluación del ‘modelo producto’ en sí mismo como un medio para evaluar al individuo/organización/equipo que lo ha generado. Entiendo que todo esto requerirá una mayor elaboración e intentaré facilitar información en una etapa posterior. Así mismo, invito que aquellos que – ya sean partidarios como escépticos -me manden un email o hagan un comentario al pie para profundizar sobre este tema.