Ya ha pasado una década desde que los actores más influyentes de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Estados Unidos publicaron la primera hornada de protocolos y guías BIM. Los excelentes esfuerzos de Senate Statsbygg, GSA y USCG abrieron camino para estrategias nacionales, mapas de ruta y mandatos, que a su vez facilitarán el camino a futuras iniciativas y políticas de difusión BIM. Aunque estas iniciativas difieren en cuándo, cómo y quién las ha promovido/adoptado en cada mercado, colectivamente han abordado los mismos retos e incluyen un conjunto de componentes de política muy similar.

Como continuación de la discusión iniciada en los episodios 18, 19 y 20, este post introduce el modelo de Componentes de macromadurez, identificando los ingredientes necesarios para definir una política de difusión BIM a nivel nacional. El modelo puede usarse: (a) para evaluar la política de difusión BIM actual de un país, (b) para comparar la madurez BIM de diferentes países, y (c) asistir a los responsables de formular políticas en el desarrollo de una iniciativa BIM nacional comprensiva o su política de difusión.

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La versión en español sigue a continuación:


Hay que tener en cuenta que, primero, el modelo ya ha sido aplicado para desarrollar políticas de difusión BIM y se está ajustando continuamente, en colaboración con el Dr Mohamad Kassem (Teesside University, UK). Segundo, el concepto de madurez BIM tal y como se usa en este episodio, y en otros previos, no debería confundirse con los niveles de madurez BIM de Reino Unido (Bew and Richards, 2008). Las diferencias y similitudes entre los dos conceptos / aplicaciones de madurez se tratan en el episodio 22.

El Modelo

El modelo de Componentes de macromadurez identifica ocho componentes complementarios para establecer y medir la madurez BIM a escala de países y de otras macro-organizaciones. Los componentes son: objetivos, etapas e hitos, campeones e impulsores, marco normativo, publicaciones notables, formación y educación, métricas y referencias, estándares y entregables, e infraestructura tecnológica (Fig.1)

Fig. 1 El modelo de Componentes de macromadurez v1.2 [1] (ampliar versión actual)

Estos componentes se pueden medir independientemente o comparar entre sí usando varias métricas. Para una evaluación básica o auto-gestionada, el Modelo de macromadurez se basa en el Índice de madurez BIM (BIMMI) que consta de los siguientes niveles de madurez: [a] Ad-hoc o baja madurez; [b] Definido o madurez media-baja; [c] Gestionado o madurez media; [d] Integrado o madurez media-alta, y [e] Optimizado o madurez alta.

A continuación se presentan los ocho componentes del modelo. Para ayudar a los lectores a realizar una evaluación rápida de la madurez BIM de su país, se proporcionan cinco breves descripciones del nivel de madurez para cada componente. Sin embargo, para llevar a cabo una evaluación más completa, los investigadores del dominio BIM, los responsables de la formulación de políticas de BIM y los profesionales con formación, podrían aplicar otras métricas adicionales más específicas de cada componente. En el artículo también se presentan algunas de estas alternativas.

I: Objetivos, etapas e hitos

El primer componente representa la disponibilidad de objetivos claros de políticas específicas BIM, etapas de capacidad intermedia y marcos de madurez medibles que separan el estado actual de un objetivo futuro cuantificable. Los objetivos, las etapas y los hitos de la política BIM pueden existir por separado o dentro de la estrategia más amplia del sector de la construcción en un país:

Tabla 1. Objetivos, etapas e hitos

Propuesta de métricas específicas de componentes: la disposición de objetivos a largo plazo para guiar su adopción por el sector; la disposición de etapas de capacidad para guiar su adopción por el mercado; la disposición de hitos de madurez para guiar su adopción en la construcción.

II: Campeones e impulsores

El segundo componente se refiere a los individuos, grupos y organizaciones que se encargan de demostrar la eficacia de un sistema / proceso innovador a los posibles usuarios. Como pioneros, los campeones pueden ser individuos que promueven una nueva solución de software, una comunidad de prácticas que promueve un nuevo proceso o una asociación del sector industrial que promueve una nueva norma. Si bien los campeones son «voluntarios que experimentan», los impulsores son «ejecutores designados» en el marco de una estrategia descendente (véase el Episodio 19) con el mandato de estimular la adopción de tecnologías, procesos o políticas BIM. Los impulsores también pueden ser individuos, grupos, instituciones o una autoridad comprometida con comunicar, alentar y supervisar la adopción de BIM a gran escala (véase el Episodio 20):

Tabla 2. Campeones e impulsores

Propuesta de métricas específicas de componente: disponer de impulsor de política, influencia del impulsor; claridad del mandato del impulsor; competencia del impulsor; estilo de liderazgo;

III: Marco legislativo

El tercer componente se centra en el entorno contractual, los derechos de propiedad intelectual y los seguros de responsabilidad profesional que subyacen en los proyectos BIM colaborativos. Las entregas basadas en modelos ricos en información requieren protocolos contractuales, de proyecto y de gestión de procesos más detallados que sus homólogos pre-BIM. Las responsabilidades específicas de los modelos compartidos (p. ej. la autoría de elementos y la propiedad del modelo), los procesos colaborativos (p. ej. las fases del proyecto superpuestas y la participación temprana de los subcontratistas) y los protocolos prescriptivos (p. ej. las estructuras de intercambio de datos y los estándares de entrega de información) añaden capas de complejidad a las interacciones del equipo. Esta complejidad y el entorno de riesgo variable pueden mitigarse mediante la disposición de un marco legislativo que aclare los derechos, las responsabilidades y las obligaciones de los diferentes actores a través de las fases del ciclo de vida del proyecto que se superponen, e incluso concurren.

Tabla 3. Marco normativo

Propuesta de métricas específicas de componente incluyen: política de licitación; cobertura contractual de flujos de trabajo digitales y entregables basados en modelos; extensión de los protocolos de entrega en base a modelos, proliferación de ejecución de proyectos integrados (IPD)…

IV: Publicaciones destacadas

El cuarto componente hace referencia a los documentos relevantes, disponibles públicamente, desarrollados por actores influyentes del sector, y destinados a un público amplio del sector. Como se menciona en las investigaciones publicadas anteriormente (consultar el Episodio 18), las publicaciones BIM destacadas (NBP) incluyen documentos de tres tipos principales (guías, protocolos y mandatos) que, a su vez, engloban dieciocho subtipos (por ejemplo, informes, estándares, estudio de caso). La disponibilidad y distribución de estos tipos y subtipos se utiliza como métrica de detalle para establecer la madurez BIM a nivel de mercado.

Tabla 4. Publicaciones destacadas

Propuesta de métricas específicas de componente: relevancia de NBPs; distribución de las NBPS en grupos o campos de conocimiento;

V: Formación y educación

El quinto componente representa las actividades educativas de todo el mercado que cubren conceptos, flujos de trabajo y herramientas de BIM. Estas actividades educativas se imparten a través de la educación terciaria, la formación profesional o el desarrollo profesional, ya sea mediante modelos de formación basados en competencias o en cursos. También sirve para aclarar si los flujos de trabajo digitales y los entregables basados en modelos se incluyen como temas de formación dentro de los programas de educación / capacitación.

Tabla 5. Formación y educación

Propuesta de métricas específicas de componente: inmersión de BIM en el currículo terciario, integración multidisciplinar del currículo; uso del diseño simultáneo; entornos de construcción y operación; maestría de los formadores

VI: Métricas y Referencias

El sexto componente recoge las métricas a nivel de mercado, para comparar los resultados del proyecto y la evaluación de las capacidades de los individuos, organizaciones y equipos. La disponibilidad de indicadores y métricas específicas a nivel de sector – o la adopción formal de referencias internacionales – indica la capacidad de un mercado para evaluar y, potencialmente, mejorar su desempeño.

Tabla 6. Métricas y referencias

Propuesta de métricas específicas de componente: referencias de desempeño de proyecto; referencias de capacidad de las organizaciones; referencias de capacidad de los individuos.

VII: Estándares y entregables

El séptimo componente representa los objetos estandarizados y ricos en datos [2] (por ejemplo, paredes, vigas, unidades HVAC, puertas y muebles) que conforman los modelos basados en objetos. También representa los usos del modelo [3], las entregas estandarizables para generar, colaborar y vincular modelos basados en objetos a bases de datos externas.

Tabla 7. Estándares y entregables

Propuesta de métricas específicas de componente: disponibilidad de un sistema de clasificación, disponibilidad de una biblioteca nacional de objetos; disponibilidad de usos de modelo estandarizados,

VIII: Infraestructura tecnológica

El octavo y último componente hace referencia a la disponibilidad, accesibilidad y asequibilidad de hardware, software y sistemas de red. También se refiere a la disponibilidad, usabilidad, conectividad y apertura de los sistemas de información que alojan modelos tridimensionales ricos en datos.

Tabla 8. Infraestructura tecnológica

Otras métricas específicas de componente incluyen: repositorio de modelo central; requisitos de datos abiertos; disponibilidad de sistemas de sumisión electrónica; disponibilidad y asequibilidad de software

Comparación de ejemplos

Los componentes de macromadurez pueden usarse para generar un informe de la madurez BIM de cada país y comparar su madurez con los mercados afines. La número y variedad de métricas que se pueden aplicar para evaluar a fondo la macromadurez ponen de manifiesto la inexactitud de las comparaciones genéricas entre países (es decir, el país A es más maduro que el país B). Para ejemplificar esto, el siguiente gráfico tipo (figura 2) resume visualmente la madurez BIM de nueve mercados y permite comparar su madurez relativa.

Fig. 2. Gráficos tipo de Componentes de macromadurez (ampliar versión actual)

En resumen, basándose en las lecciones aprendidas de los esfuerzos políticos pasados y actuales, este episodio ha introducido un nuevo modelo compuesto de ocho componentes de macromadurez y cinco niveles de madurez. Cada componente puede ser evaluado por sí solo, o comparado con otros componentes, dentro del mismo mercado. Asimismo, la madurez global del mercado puede evaluarse y compararse con evaluaciones previas, un objetivo futuro u otros mercados. Lo que es más importante, los responsables de formular las políticas pueden usar el Modelo de macromadurez y otros modelo de macroadopción (consultar los episodios 19 y 20) para estructurar una política de difusión de BIM que sea completa y fácil de comunicar.

[1] Este modelo fue publicado por primera vez como Item 26 en el blog BIM Framework – 20 de Julio de 2014

[2] Se hace referencia habitualmente como elementos, componentes, objetos o familias.

[3] Los usos de Modelo pueden ser específicos para la fase de diseño (p.ej. entornos inmersivos), fase de construcción (p.ej. logística y flujos de construcción, fase de operación (p.ej. seguimiento de activos), o para todas las fases del ciclo de vida del proyecto (p.ej. planificación de coste y modelado lean